No existió un nosotros

 



No pudimos, no supimos querernos
No pudimos, no supimos sentar las bases sólidas de una relación
No pudimos, no supimos acompañarnos
No pudimos, no supimos respetarnos
No pudimos, no supimos madurar juntos
No pudimos con las circunstancias.
No supimos perdonarnos, ni supimos pedir disculpas
No pudimos, ni quisimos conocernos
No pudimos salir adelante juntos, ni quisimos intentarlo.
Buscamos el camino más fácil, aunque desde la perspectiva de cada uno, 
hicimos más por el otro, de lo que en realidad hicimos.
La separación era el resultado definitivo, no había otro camino.
Mucho rencor, mucho resentimiento; en definitiva, muchas cosas no dichas a tiempo y otras que no dijimos nunca.
Queríamos cosas diferentes y nunca quisimos lo mismo.
Vivíamos en un tira y afloje constante, para ver quien de los dos era mejor, para ver quien le ganaba a quien.
No supimos tener humildad, reconocer errores, no supimos tener amor. 
Amor del que hace a las personas crecer.
Nos quedamos estancados en el tiempo, casi adolescentes y fuimos dando manotazos de ahogado para salir adelante. Nunca tuvimos un plan.
Sin embargo, nos quedamos ahí, cada uno de su lado de la orilla, sin que ninguno tuviera una soga o algo para acercanos y salvar la distancia que se imponía ante nosotros.
Yo quería la familia (la casa, los hijos, el perro) pero nunca supe lo que vos querías.
Tengo muchas sospechas pero ninguna certeza.
Porque si algo nos faltaba era la comunicación, directa, respetuosa y madura.
Las ilusiones nos consumieron la realidad y nos perdimos en ellas.
Nos dejamos cuestionar, "aconsejar" por el afuera, pero los que sabían lo que de verdad pasaba éramos nosotros.
Aunque siento que hubo realmente no hubo un "nosotros", éramos dos personas que intentaban encontrarse pero que no lo lograron.
Estas palabras salen desde el corazón, que hoy llora y está herido pero que busca y quiere sanar.
Que busca intentar encontrar lo bueno en todo lo que vivimos juntos pero que todavía no lo puede ver.
En realidad, lo bueno que hicimos tiene ojos celestes y pelo castaño claro tirando a rubio.
Solo por él te digo GRACIAS, porque es lo mejor que dentro del no saber, hicimos.
Lo demás lo irá mostrando el tiempo a medida que pase, a medida que podamos ir sanando.
Aunque siento que la que tiene que sanar más soy yo, que me rompí por una relación para no quedarme atrás. 
   Quiero creer lo que dicen por ahí, que todos somos espejos y que vos fuiste el mío, quien me vino a mostrar, de una manera super dura, que tengo que quererme yo antes de intentar querer a alguien más.
Si alguien pregunta, creo que nuestra relación fue kármica, que nos tuvimos que conocer porque necesitábamos aprender.
Por lo menos, así lo veo yo.
Y aunque hoy duele, porque recién hoy estoy pudiendo conectar con mis sentimientos, sé que voy a estar bien, no solamente porque lo sé, sino porque lo merezco.
Y haya sido cual haya sido tu papel en mi vida, así tenía que ser. No puedo culpar al pasado, ni al destino por haberte cruzado.
Eras lo que yo necesitaba para crecer.

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

✉️ Carta abierta: Lo que no se ve, no se sana

Duelar