Vínculos




La vida te saca gente y te acerca otras.

Hace ya tiempo que vengo analizando mis vínculos, y no solo aquéllos de carácter amoroso, sino todos.

Durante el año pasado, mi vida vincular dio un giro de 180°. ¿Y a qué me refiero con esto?

Bien, les voy a contar:

Mi vida inició un proceso de limpieza; más que de limpieza, de depuración. Le dió ON al filtro y empezó a depurar.

Gente que creía que iba a estar para siempre, ya no está o está menos.

Gente que antes me escribía todos los días y yo hacía lo mismo con esa persona, casi que ya desapareció.

Hoy llegan días en que el teléfono está mudo horas enteras.

Hoy no estoy tan pendiente de que si se hace algo el finde o no.

Hoy el foco no está en los otros, está puesto en mi, en conocerme, en aceptarme... es la primera vez en mi vida en que accedo a eso, en que me lo permito.

Seguramente haya quienes me tilden con algún adjetivo poco calificativo; sin embargo, estoy empezando a entender que lo que otros piensen o hagan, siempre habla de ellos, aunque a veces lo quieran volcar hacia otra persona. Y eso también me pasa a mi.

Estoy dejando de ser la ovejita, la que siempre decía "me dijo", "me hace", "me-me-me". Y empezando a decir "yo siento...", "yo quiero...", "yo no quiero..."

Estoy observandome, y estoy aprendiendo a responsabilizarme por mis acciones, mis dichos... ¿Qué si hay veces que quiero otra cosa? si, claro... pero ahora no me conformo con lo que venga y como venga, sino que busco desde la consciencia que esa cosa que venga, realmente valga la pena...

Y no me siento sola como tal, desde un lugar de soledad angustiante... Más vale que hay veces que quiero un abrazo, que quiero compartir, que quiero alguien a mi lado pero hoy no quiero menos de lo que merezco.

Toda mi vida me guié y actué bajo impulsos que no me llevaron a ningún lado, que más que ganar me hicieron perder, y no hablo solo de tiempo, sino hablo de mi.

Me perdí tantas veces que ya no recuerdo tratando de complacer a los demás, ¿y a costa de qué? de mi salud mental, de mi paz interior, de no saber quien soy. Pero dije ¡BASTA!.

¿Que si hoy hay menos personas a mi lado? si, así es... pero son las que valen, las que escuchan, las que respetan, las que acompañan... ¿quiero más? ¡¡sii!!, sin embargo estoy trabajando la espera pero esa espera que se da desde el saber que merezco alguien bueno, sano y compañero (y ahora si hablo de relaciones amorosas), no se trata de una espera desde la necesidad, desde lo que falta. 

Hace unos años, un evento muy fuerte me dió un empujonazo para empezar con este camino, ese evento me vino a mostrar, me vino a advertir que seguir por donde iba, no iba a llegar a buen puerto... es muy probable que hubiera repetido ciertos patrones familiares que llevaron a infelicidad, sufrimiento y hasta enfermedades.

Es raro que le pueda agradecer a ese evento porque me cambió la vida, literalmente. Pero hoy lo agradezco, hoy veo que ese fue el filtro que arrancó con la depuración... ¿qué si ya terminó? no lo sé... lo que si se es que me siento bien, conmigo, con mi cuerpo, con mi hijo, y con todo el resto.

Y para eso no hay precio.

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